Creo en el potencial liberador del deporte, en la patada antifascista, en el gol con la mano, en el robo de base y el jonrón…

Llueven las críticas al modo de fútbol que administra, un modo de fútbol que, a fuerza, ha tenido que ser de resistencia, frente a gigantes en leyenda, en símbolo y finanzas. (…) No le debe nada a nadie desde hace mucho y cada paso que da implica un hacer historia en lo alto. Si gana lo que quiere ganar, e incluso si no, será el protagonista de la potencial mejor película sobre fútbol que alguien pueda inspirar.